22 OCTUBRE, 2025
La dermatofagia, un comportamiento repetitivo centrado en el cuerpo, consiste en morder, masticar o arrancar la piel propia, y en adn Noticias te hablaremos especialmente de la laceración en los labios. Aunque muchos lo consideran solo un mal hábito, en realidad está vinculado a la ansiedad, el estrés o incluso al trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
Las personas con este impulso suelen hacerlo de manera inconsciente, buscando alivio momentáneo del nerviosismo. Sin embargo, el resultado son labios agrietados, con heridas visibles, sangrado recurrente e infecciones que afectan tanto la salud física como la autoestima.
Síntomas comunes
Quienes se arrancan los pellejos del labio suelen presentar resequedad constante, costras que no cicatrizan y sensación de ardor. En casos severos, las lesiones se extienden hacia el interior de la boca, dificultando comer o hablar.
Además del dolor físico, existe un componente emocional importante, la vergüenza por el aspecto de los labios provoca aislamiento social y un ciclo de culpa y ansiedad que perpetúa el hábito.
Causas principales: Estrés, impulsividad y ansiedad
El impulso de morder los labios surge de una mezcla de tensión emocional y pérdida momentánea del control. Factores como el estrés laboral, el aburrimiento o la frustración emocional son detonantes frecuentes.
En muchas personas, arrancarse los pellejos del labio funciona como una válvula de escape ante emociones intensas. No obstante, ese alivio es temporal y termina reforzando el patrón compulsivo, dificultando detenerlo sin ayuda profesional.
Tratamiento psicológico: ¿Cómo romper el ciclo?
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es el método más eficaz para tratar la dermatofagia. Este enfoque enseña al paciente a identificar los momentos en que aparece el impulso y reemplazarlo con acciones más saludables, como masticar chicle sin azúcar o aplicar bálsamo labial.
También se emplean técnicas de relajación, respiración y mindfulness para reducir la ansiedad. En casos donde existe TOC o ansiedad generalizada, los especialistas pueden recomendar medicación bajo supervisión médica. La clave es constancia y autoconciencia diaria.
Tratamiento físico: Sanar los labios y prevenir infecciones
Mientras se trabaja en la raíz emocional, el cuidado físico de los labios es esencial. Se recomienda:
- Lavar la zona con agua tibia y jabón neutro
- Aplicar bálsamos oclusivos (vaselina o manteca de karité)
- Evitar lamer los labios, ya que esto agrava la resequedad
