14 SEPTIEMBRE, 2025
El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que daña las células plasmáticas, responsables de producir anticuerpos que protegen al organismo de infecciones. Cuando estas se vuelven defectuosas y crecen sin control, generan una proteína anormal que no cumple su función, debilita los huesos y afecta a distintos órganos.
En México, cada año se registran alrededor de 3 mil casos y aunque la enfermedad se asociaba con personas mayores, en el país se registró un aumento en hombres jóvenes, advirtieron los especialistas del Hemato Evolution 2025 de Johnson & Johnson (J&J).
Ante el panorama, los médicos recalcaron que esto “representa un desafío para la detección oportuna y el manejo de la enfermedad.”
¿Cómo se desarrolla el mieloma múltiple?
Cuando las células crecen de manera descontrolada, forman tumores que debilitan los huesos y afectan diversos sistemas del cuerpo, generando infecciones recurrentes, hipercalcemia e insuficiencia renal.
Estamos haciendo tantas células de sangre que va a haber células aberrantes, y hay ciertos controles de calidad en el cuerpo que pueden identificarlas y destruirlas. El problema es cuando una de estas células no se elimina y llega hasta el final de la línea de ensamblaje, esa célula puede convertirse en cáncer,
6 síntomas que alertan sobre el mieloma múltiple
El mieloma múltiple suele confundirse con enfermedades comunes, pero hay señales clave que deben prender las alarmas:
- Anemia: Cansancio, fatiga, palpitaciones y falta de aire debido a la baja producción de glóbulos rojos. Afecta al 70% de los pacientes
- Dolor óseo: Especialmente en la espalda baja y causado por huesos debilitados. 83% de los pacientes llegan en estado avanzado con estas lesiones
- Falla renal: 30% de los pacientes presentan problemas renales al diagnóstico, algunos incluso requieren diálisis
- Calcio elevado o hipercalcemia: Causada por la destrucción ósea, sus síntomas son vómito y confusión mental
- Infecciones frecuentes: Por la disminución de glóbulos blancos funcionales
- Pérdida de peso: Puede ser un signo de alerta, aunque no siempre está presente
